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Obra civil y obra pública ¿qué diferencias existen?

Obra civil

El término obra civil suele sonar bastante cuando hablamos de determinados servicios, de todos los que ofrecemos. Pero lo cierto es que algunos clientes pueden llegar a mostrarse un poco confusos, ya que se trata de una definición que choca con la de obra pública, la cual también puede llegar a ser escuchada hasta la extenuación. Entonces ¿qué diferencias hay entre estos dos conceptos?

No hay duda de que es imprescindible saber diferenciar la obra civil de la obra pública, con el fin de hacernos una idea de a qué nos enfrentamos, en cada caso. Por lo tanto ¿qué tal si le echamos un vistazo a estos términos y respondemos esas respuestas que ahora mismo tenemos en la cabeza?

¿Qué es la obra civil? ¿qué es la obra pública?

Obra civil

Comencemos con la llamada obra civil. Estas dos palabras se refieren concretamente a la realización de una obra, ejecutada por seres humanos, que a la vez tienen que ver con la construcción de edificios o infraestructuras. El concepto puede llegar a ser más amplio, ya que una obra civil podría ser, simplemente, una remodelación de una estructura. No hay que olvidar que la palabra civil también tiene que ver con las acciones hechas para los ciudadanos, o en la ciudad. No en vano, en derecho, el propio vocablo está muy vinculado con la presencia de relaciones o intereses relacionados con el ámbito privado.

Dejándolo claro, una obra civil es aquella obra que se ejecuta en infraestructuras que van dirigidas a la población. Estas pueden ser carreteras, en el sistema de alcantarillado o suministro de servicios, en puentes, etc. La variedad es bastante amplia, teniendo en cuenta el concepto que tenemos entre manos.

Respecto de la obra pública, tenemos una definición que, además de sencilla, refleja todo lo que queremos expresar: tiene que ver con todos los trabajos de construcciones que han sido tanto planificados como puestos en marcha por la administración del Gobierno. Ya os podéis hacer una idea de lo que incluye: infraestructuras que tienen que ver con el transporte y servicios públicos, con calles, o incluso con edificios públicos que dan servicios educativos o sanitarios, por ejemplo. Estas obras también son bastante importantes, ya que atañen, en ocasiones, a servicios que usarán miles de personas.

Como se puede comprobar, los términos analizados, en muchas ocasiones, rozan entre sí.

Pero ¿qué diferencias hay entre la obra civil y la pública?

Obra civil

En las definiciones que hemos puesto, podemos llegar a una cierta confusión. Y es que hay proyectos de obra civil que, por su forma de ponerse en marcha, también podrían llegar a tener en cuenta conceptos de la obra pública. No os preocupéis, porque existen construcciones que, además de ser civiles, también son públicas. Ambos territorios pueden tener su propia importancia.

Vamos a resumir las diferencias y similitudes de una manera muy sencilla. Tenemos que decir que la obra pública siempre es civil, ya que engloban a todos los servicios que a su vez estarán a disposición de los ciudadanos, aunque será a través del Gobierno. Eso sí, una obra civil no siempre es pública.

Por otra parte, una obra civil puede ser una obra privada, ya que se planifica y se ejecuta por una entidad o persona que no forma parte del Gobierno o, dicho de otra manera, que no es gubernamental. Por lo general, este tipo de obras tienen un cierto beneficio sobre los propietarios de las edificaciones, por lo que se pone en marcha dinero privado con el fin de dar cuenta de los movimientos que se ejecutarán.

Vamos a poner un ejemplo muy interesante que nos ayudará a entender las diferencias entre los dos conceptos de los que estamos hablando. Miremos hacia las autopistas, es decir, al sistema de carreteras que existen en el país, y sobre las que en ocasiones hay que pagar un peaje, con el fin de poder ser usadas. Este tipo de instalaciones, por lo general, se ponen en marcha por parte del Gobierno, aunque su gestión forma parte de un organismo privado. Por un lado, hablamos de una infraestructura pública (obra pública) y, por otra parte, de la gestión de una entidad privada (obra civil). Como se puede comprobar, los dos conceptos a veces chocan entre sí.

La utilidad de las obras civiles

Obra civil

Teniendo en cuenta que las obras civiles, como hemos comentado con anterioridad, están realizadas por personas o entidades privadas, pero su vez servirán a las personas, está claro que la utilidad de las mismas es bastante grande. Solo con centrarnos en el hecho de que permitirán mejorar la vida de decenas de personas, podremos comprobar que se convierten en imprescindibles. Aún, es más, sin importar las infraestructuras sobre las que se realicen.

La obra civil se ha convertido en todo un sector a tener en cuenta, ya que es el responsable de ejecutar tanto construcciones como reformas sobre infinidad de edificios. Una importancia que cada día se hace más grande, ya que la gente tiene necesidad de infraestructuras sobre las que realizan sus actividades habituales.

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